preocupado con el juego (es
decir, revive experiencias de juegos pasados, planea la
siguiente aventura o piensa en formas de conseguir más
dinero para poder jugar)
comportándose de manera reservada respecto a sus hábitos
de juego y actuando de manera defensiva cuando se le
confronta
aumentando las cantidades de sus apuestas cuando juega,
con el fin de obtener la emoción deseada (la sensación
de estar “intoxicado” o “high”)
tratando sin éxito de controlar la cantidad de tiempo
que pasa jugando, jugar menos o dejar de jugar
irritable o inquieto
cuando no puede jugar
jugando para escapar los
problemas
“cazando” pérdidas jugando más
mintiéndole a su familia y a otras personas acerca de
cuánto juega
cometiendo delitos para financiar sus apuestas
poniendo en peligro sus relaciones, o perdiendo sus
relaciones, trabajos, oportunidades de capacitación o
profesionales debido al juego
dependiendo de otros para que lo saquen de apuros o le
ayuden ante una situación financiera desesperada que fue
causada por el juego
Si el juego ya no es para
usted una actividad que disfrute, pregúntese:
¿Por qué sigo jugando?
y llame a la línea de ayuda para problemas de
juego
541.741.7107
(o 24/7: 877-2-STOP-NOW).